Edgardo Giménez (1942) nació en Santa Fe, Argentina. Artista autodidacta, comenzó trabajando en gráfica publicitaria. En pintura y escultura ha tenido múltiples exposiciones colectivas, individuales y retrospectivas en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (2023), Museo de Arte Tigre (2018), Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén (2016), Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (1997) y en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (1987), entre otros.
Como diseñador gráfico participó en proyectos en Japón, U.S.A., Francia, Italia, Alemania, Suiza, Polonia, entre otros países. En 1987 participó en la muestra «Los Afiches Más Bellos del Mundo» en el Gran Palais de Paris, auspiciado por la UNESCO. En Arquitectura realizó las siguientes obras: «Casa Azul» (1970-72), expuesta en MoMA de Nueva York, U.S.A. en la muestra «Transformations in Modern Architecture»(1979); «Casa Colorada»(1976); «Casa Amarilla» (1979- 1981); «Casa Blanca Provincia de Buenos Aires», «Casa de las Columnas Doradas» (1987), Belgrano, C.A.B.A. «Fundación Ama Amoedo Residencia Artística» (FAARA) (2021)José Ignacio, Uruguay. En 1985 obtuvo el Premio Lápiz de Plata en la Bienal Diseño. Realizó los siguientes libros: «Romero Brest: La Cultura Como Provocación» (2006), «Edgardo Giménez; Arte y Política» (2007) «Edgardo Giménez, Autobiografía, Carne Valiente» (2016).
Se desempeñó como director de arte del Teatro San Martín (1980/83), con distinciones nacionales y extranjeras. Realizó la imagen gráfica e institucional del Teatro Colón (1983-1984) y en 1997 obtuvo el Premio Leonardo del MNBA. Estuvo a cargo de la dirección de comunicación visual para la Secretaría de Cultura del Gob. GABA (2000-2006).
Sus obras se encuentran en las siguientes colecciones, museos y fundaciones: Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), Buenos Aires, Argentina; Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), Buenos Aires, Argentina; Museo de Arte Contemporáneo Rosario (MACRO), Rosario, Santa Fe, Argentina; Fundació Federico Jorge Klemm, Buenos Aires, Argentina; Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, Buenos Aires, Argentina; Colección Ignacio Pirovano, Arte Argentino Permanente Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina; Fundación Espigas, Buenos Aires, Argentina; Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York, U.S.A.; The Metropolitan Museum of Art (MET), New York, U.S.A.; Librería del Congreso, Washington, U.S.A.; Nasher Museum de Duke University, Durham, North Carolina, U.S.A.; Getty Research Institute, Los Angeles, California, U.S.A.; Los Angeles Country Museum of Art (LACMA), Los Angeles, California, U.S.A.; Zimmerli Art Museum at Rutgers University, New Brunswick, New Jersey, U.S.A.; Block Museum of Art, Northwestern University, Evanston, Illinois, U.S.A.; Denver Art Museum, Denver, Colorado, U.S.A.; El Museo del Barrio, New York, New York, U.S.A.; Mead Art Museum at Amherst College, Amherst, Massachusetts, U.S.A.; Museo de Arte Contemporáneo Chile, Santiago, Chile; Museo Narodowe, Polonia; y en importantes colecciones privadas.
Los años sesenta fueron de continua superación de movimientos, tendencias y poéticas. Este proceso cargado de vértigo dio a luz a una sucesión de disciplinas: objetualismo, ambientaciones, instalaciones, happenings y las primeras manifestaciones del arte conceptual en la Argentina.
Un arte joven, efímero y vitalista que cruzó géneros y disciplinas, criticó el buen gusto y se nutrió de repertorios ajenos, como los mass media, la publicidad y la moda. Para una sociedad acostumbrada al arte como reflejo de los más altos valores morales, religiosos o nacionales, las vanguardias irrumpieron impugnado los relatos instituidos, aportando un amplio abanico de temas, imágenes y prácticas
que perviven hasta hoy.
Como artista autodidacta y multidisciplinario, la invitación de Giménez fue entrar a su mundo, un mundo creado para ser visto y comunicado. Gran parte de su arte, desde los comienzos, ha sido público. La publicidad, disciplina con la que ingresó al arte, lo convirtió en uno de los pioneros en trabajar en y con los medios masivos de comunicación, una realidad inalienable de la cultura contemporánea.
Desde esa plataforma del mundo moderno, signada por la imagen y las necesidades emergentes de consumo, Giménez se lanzó con obras que se proponían eficaces, como el poster de vía publica ¿Por qué son tan geniales? (1965), gesto emblemático del arte en la calle, por un lado máxima aspiración de la vanguardia porteña y, por otro, consecuencia directa del clima creado por esos empresarios exitosos que eran los publicistas.
A lo largo de su carrera no solo se ha destacado por la producción gráfica, también por sus diseños arquitectónicos, por sus pinturas, esculturas, muebles, objetos de diseño, vestuarios y escenografías para cine y teatro.
Giménez consiguió desde muy temprano en su carrera un estilo propio, una huella, un conjunto de elementos que remiten obligatoriamente a él.